|

Donde quiera que yo vaya,
Me voy con mi pluma a cuesta,
Vaya al campo o la playa,
La poesía solo cuenta.
No me queda otro remedio,
Que llevar mi pluma a cuesta,
Y unas hojas de cuaderno,
La Musa llama a mi puerta.
Siempre los llevaré a cuesta,
Mismo hasta al propio infierno,
Allí tendré la respuesta,
En las llamas escribiendo.
Escribo en la noche sombra,
En el día frente al sol,
En el suelo, en la alfombra,
En la cama, en mi colchón,
Me viene la inspiración.
l
Escribo mismo durmiendo,
La luna como testigo,
Sueño que la estoy queriendo,
La llevo a cuesta conmigo.
Por muy cansada que esté,
Mi mente siempre trabaja,
Y donde quiera que vaya,
A cuesta la llevaré;
La poesía de mi querer.
Paquita
|