|

Un clavel que buscaba esposa,
Una flor perfumada y hermosa,
Le pregunta a una bella mariposa,
Si pudiera ayudarle en cualquier cosa.
La mariposa que era muy salerosa,
Se posó en las hojas de una rosa,
¡Y le dijo en voz baja estas cosas!
¿Querría usted señora la rosa,
De un clavel rojo ser su esposa?
¡La rosa ni corta ni perezosa!
Le respondió a la blanca mariposa,
Dile al clavel amiga graciosa,
Que estoy muy orgullosa,
De poder ser un día la esposa,
De un clavel flor maravillosa.
Así se terminará la cosa,
El clavel esposará la rosa;
Una satisfacción maravillosa,
Tuvo la linda mariposa
Y lloraba alegre y gozosa
De haber servido a alguna cosa
A ser felices dos flores esplendorosas
Un clavel rojo y una coralina rosa.
Paquita
|