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Un pequeño pimiento verde,
Que lo vendía en el mercado,
Un simpático campesino,
A otras verduras mezclado,
Zanahorias y lechugas verdes,
Y varias verduras de verano,
Tomates, cebollas y rábanos,
Se había locamente enamorado,
De una zanahoria de al lado
Delgada con rostro anaranjado.
El pimiento un poco apurado
De su talla y su torcido rabo,
Miraba la zanahoria, avergonzado,
Sin osar decirle algo.
¡ De repente vio un pepino!
Que era su buen vecino.
Reflexionó el muy bandido,
De hacerse su fiel amigo.
El pepino era verde rayado,
Muy guapo y bien arreglado,
Cuando viô la zanahoria,
Se viô de un golpe en sus glorias.
Siendo menos avergonzado,
Sin tener complejo de su estado,
Y no siendo tan complicado
Ni estando tan delgado,
Ni tenia un torcido rabo.
Se acercó de la señorita,
Y viéndola anaranjadita,
Tan coqueta y tan bonita
Le dijo estas palabritas,
¡ Es usted muy rebonita!
Con su piel sonrojadita,
¡Me quiere usted por esposo!
A mi un pepino gracioso.
La zanahoria encantada,
Se hizo su esposa amada,
Terminaron un día rayados,
En una ensalada mezclados
El amor es tan complicado !
Paquita
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