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Al hierro oxidado, que con el tiempo se va pudriendo,
Al sol que acaricia un rincón de sombra que se va muriendo,
Les dedico mi poema que con la experiencia va creciendo,
Como crecen las flores en los países tropicales en invierno.
A los diamantes del cielo que brillan en una noche serena,
Que la aurora un día de viento, los convierten en arena,
Les dedico de corazón este simple y sincero poema,
Para que sepan que de amor por las estrellas mi alma esta llena.
A una hoja seca perdida que el frío la amarillenta,
Que buscando una rama, en el río llegó a flotar,
Le dedico mi poema para poderle explicar,
Que si ella se secó, en la primavera otra nacerá.
A una lampara que su luz, llama a los insectos,
Que te devoran rápido si dejas el balcón abierto,
Le dedico mi poema y le ofrezco el sentimiento
Para que su luz me alumbre mis mas duros sufrimientos.
Al soldado que han herido de una bala o un cañón,
Que por ese motivo pasará su vida en un sillón,
Le dedico mi poema porque así me encuentro yo,
Sin haber conocido la guerra ni la bala ni el cañón.
Resumo: al hierro que con el tiempo se a oxidado
A los diamantes del cielo que brillan en una noche de verano,
A la lampara que alumbra y su luz me hace ver mas claro,
A la guerra que se lleva la vida de los inocentes soldados,
A los cinco les dedico mi poema porque a todos he amados.
Paquita
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