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Con los ojos cerrados,
Pensamiento meditabundo,
Ayer noche he soñado,
Que Dios creó otro mundo.
Sin maldad ni pecados,
Ni dolores profundos,
Un mundo calculado,
Feliz era todo el mundo.
Nuestros primeros padres,
Eran muy obedientes,
Nunca fuimos culpables,
Por culpa de la serpiente.
En ese mundo extraño,
Todos éramos hermanos,
Sin mirar razas ni años,
Nos dábamos la mano.
Las guerras terminaron,
Las bombas que hacen daños
Y los grandes señores,
Acompañaban el rebaño.
Los tanques, de bellas flores,
Muy bellos lo adornaron,
Con flores de mil colores,
Sin olor al engaño.
Paquita
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