|

Hace ya unos cuantos años, en el pasado,
Un día de noviembre, muy húmedo y nublado,
Al oscurecer, cuando el sol se había aflojado,
Las ramas de los arboles se habían inmovilizado,
Me fui a pasear por el borde de un precioso lago.
El paisaje estaba tan desierto silencioso y callado,
No se oía ni un mosquito, todo estaba adormilado,
De repente un pequeño animalito se presentó a mi lado,
Buscaba el pobrecito el calor de un cuerpo humano.
Se había equivocado de rumbo, estaba extraviado,
Mirando su cuerpecito, muy cerquita de su rabo,
Tenia el animalito las trazas de varios palos,
Sus dueños seguramente lo tenían secuestrado,
Por vengarse de un hijito, que nunca les había llegado.
Yo le acaricié su lomo y se quedó acurrucado,
Ese día de Noviembre tan nublado y tan helado,
Ese animal encontró un sol que le había calentado,
Y cicatrizado las heridas de su lomo y de su rabo,
Que ese matrimonio llenos de ira, se habían vendado.
Paquita
|